Los activos se clasifican en corrientes y no corrientes en base al plazo de un año, computado desde la fecha de cierre del periodo al que se refieren los estados contables.
ACTIVOS CORRIENTES: Son aquellos que esperamos convertir en dinero o su equivalente dentro del año a partir de la fecha de cierre del periodo a que se refieren los estados contables, o si ya lo son a esa fecha.
ACTIVOS NO CORRIENTES: Son aquellos que esperamos convertir en dinero o su equivalente después del año partir de la fecha de cierre del periodo a que se refieren los estados contables.
PASIVO CORRIENTE: Son aquellos cuyo vencimiento a exigibilidad se producirá dentro de los 12 meses a partir de la fecha de cierre del periodo a que se refieren los estados contables, los exigibles a esa fecha y las previsiones constituidas para afrontar obligaciones eventuales que pudiesen convertirse en obligaciones ciertas o exigibles dentro del periodo indicado.
PASIVO NO CORRIENTE: Son aquellos cuyo vencimiento o exigibilidad se producirá después del año a partir de la fecha de cierre del periodo a que se refieren los estados contables y las previsiones constituidas para afrontar obligaciones eventuales que pudiesen convertirse en obligaciones ciertas o exigibles dentro del periodo indicado.